domingo, 21 de septiembre de 2014

La obra del filósofo Giorgio Colli pretende  hacer distinción  de los momentos más importantes e ineludibles de lo que llamamos filosofía en la actualidad.
Parafraseando a Colli “Platón, por ejemplo, llama amor a la sabiduría a la “filosofía”, a la propia actividad educativa, a la propia investigación, ligada a una expresión escrita, a la forma literaria del diálogo. Y Platón mira el pasado con veneración, como un mundo en el que habían existido realmente los “sabios”. Por otra parte, la filosofía posterior, nuestra filosofía, no es más que una continuación, un desarrollo de la forma literaria introducida por Platón; y sin embargo, esta forma surge como un fenómeno de decadencia, en cuanto el “amor a la sabiduría” está por debajo de la “sabiduría”. Amor a la sabiduría no significa en efecto, para Platón, aspiración a algo nunca alcanzado, sino una tendencia a recuperar aquello que ya se había realizado y vivido”(Giorgio Colli). Encuentro en este párrafo descripciones basadas en la humanidad, en la reflexión; igualmente cuando encuentro párrafos como éste en Nietzsche: “Un filósofo: es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera, sueña cosas extraordinarias. Alguien a quien sus propios pensamientos le golpean como desde fuera, como desde arriba y desde abajo, constituyendo su especie particular de acontecimientos y rayos. Acaso él mismo sea una tormenta que camina grávida de nuevos rayos, un hombre fatal rodeado siempre de truenos y gruñidos y aullidos y acontecimientos inquietantes. Un filósofo: ay, un ser que con frecuencia huye de sí mismo, que con frecuencia tiene miedo de sí, pero que es demasiado curioso para no volver a sí una y otra vez…” (F. Nietzsche).

Tengo una cierta reticencia a la comprensión del mundo a través de dioses, sea cual sea su origen recordando las palabras del Barón de Holbach cuando decía que "Si nos remontamos al comienzo, entonces hallaremos que la ignorancia y el temor crearon a los dioses, la fantasía el entusiasmo y el engaño los adornaron o desfiguraron, la debilidad les rinde culto, la credulidad los conserva, la costumbre los respeta y la tiranía los apoya para que la ceguera de los hombres sirva a sus propios intereses." (Baron de Holbach) y aunque no desconozco lo creativo que resulta y admiro el interés y la preocupación de los griegos en la explicación de todos los fenómenos que transversalizan al ser humano, más de una forma tan magistral como los hacen a través de los dioses olímpicos para este caso la locura profética que corresponde a Apolo, la locura mística a Dionisos, la poética a las Musas y la erótica, la mas excelsa a Afrodita y a Eros conclusión que hace magistralmente Giorgio Colli en su concusión de su primer capitulo “Concluyendo, si bien una investigación de los orígenes de la sabiduría en la Grecia arcaica apunta hacia el oráculo délfico y la significación conjunta del dios Apolo, la “manía” se nos presenta como aún más primordial, como fondo del fenómeno de la adivinación. La locura es la matriz de la sabiduría”.

2 comentarios:

  1. ¿De qué texto del Barón de Holbach has tomado la frase?

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    1. Paul Heinrich Dietrich von Holbach publcó esta frase en un libro llamado "El cristianismo desenmascarado o Examen de los principios y de los efectos de la religión cristiana" En 1761, bajo el pseudónimo de « Feu M. Boulanger » («El difunto Señor Boulanger»)

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