La
obra del filósofo Giorgio Colli pretende hacer distinción de los momentos más importantes e ineludibles
de lo que llamamos filosofía en la actualidad.
Parafraseando
a Colli “Platón, por ejemplo, llama
amor a la sabiduría a la “filosofía”, a la propia actividad educativa, a la
propia investigación, ligada a una expresión escrita, a la forma literaria del
diálogo. Y Platón mira el pasado con veneración, como un mundo en el que habían
existido realmente los “sabios”. Por otra parte, la filosofía posterior,
nuestra filosofía, no es más que una continuación, un desarrollo de la forma
literaria introducida por Platón; y sin embargo, esta forma surge como un
fenómeno de decadencia, en cuanto el “amor a la sabiduría” está por debajo de
la “sabiduría”. Amor a la sabiduría no significa en efecto, para Platón,
aspiración a algo nunca alcanzado, sino una tendencia a recuperar aquello que
ya se había realizado y vivido”(Giorgio
Colli). Encuentro en este párrafo descripciones basadas en la humanidad, en
la reflexión; igualmente cuando encuentro párrafos como éste en Nietzsche: “Un
filósofo: es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera,
sueña cosas extraordinarias. Alguien a quien sus propios pensamientos le
golpean como desde fuera, como desde arriba y desde abajo, constituyendo su
especie particular de acontecimientos y rayos. Acaso él mismo sea una tormenta
que camina grávida de nuevos rayos, un hombre fatal rodeado siempre de truenos
y gruñidos y aullidos y acontecimientos inquietantes. Un filósofo: ay, un ser
que con frecuencia huye de sí mismo, que con frecuencia tiene miedo de sí, pero
que es demasiado curioso para no volver a sí una y otra vez…” (F. Nietzsche).
Tengo
una cierta reticencia a la comprensión del mundo a través de dioses, sea cual sea
su origen recordando las palabras del Barón
de Holbach cuando decía que "Si nos remontamos al comienzo, entonces
hallaremos que la ignorancia y el temor crearon a los dioses, la fantasía el
entusiasmo y el engaño los adornaron o desfiguraron, la debilidad les rinde
culto, la credulidad los conserva, la costumbre los respeta y la tiranía los
apoya para que la ceguera de los hombres sirva a sus propios intereses." (Baron de Holbach) y aunque no desconozco
lo creativo que resulta y admiro el interés y la preocupación de los griegos en
la explicación de todos los fenómenos que transversalizan al ser humano, más de
una forma tan magistral como los hacen a través de los dioses olímpicos para
este caso la locura profética que corresponde a Apolo, la locura mística a
Dionisos, la poética a las Musas y la erótica, la mas excelsa a Afrodita y a
Eros conclusión que hace magistralmente Giorgio
Colli en su concusión de su primer capitulo “Concluyendo, si bien una
investigación de los orígenes de la sabiduría en la Grecia arcaica apunta hacia
el oráculo délfico y la significación conjunta del dios Apolo, la “manía” se
nos presenta como aún más primordial, como fondo del fenómeno de la
adivinación. La locura es la matriz de la sabiduría”.

¿De qué texto del Barón de Holbach has tomado la frase?
ResponderEliminarPaul Heinrich Dietrich von Holbach publcó esta frase en un libro llamado "El cristianismo desenmascarado o Examen de los principios y de los efectos de la religión cristiana" En 1761, bajo el pseudónimo de « Feu M. Boulanger » («El difunto Señor Boulanger»)
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